La escena fue clara: nivel internacional, energía arriba y una artista que ya no juega en ligas chicas. Emilia Mernes se subió a uno de los escenarios más importantes del planeta, el Coachella, y dejó su huella.
La artista subió al escenario junto a la brasileña Luísa Sonza y juntas encendieron al público con su explosiva colaboración “Bunda”, desatando una verdadera fiesta frente a miles de personas.
Invitada por Luísa, Emilia formó parte de un show que hizo vibrar al público con una presentación cargada de actitud, sensualidad y potencia pop.
Detrás del show, las artistas compartieron momentos exclusivos: risas, complicidad y la emoción de estar en un escenario que marca carreras. Las imágenes del backstage confirmaron lo que se vio en vivo: conexión total y un momento que ya es tendencia.
Emilia no solo cantó. Se posicionó. Y lo hizo en el lugar donde hoy se mide el verdadero impacto global.

