El segundo largometraje de Marcelo Martinessi llegó a las salas del país el 9 de abril con el Premio Fipresci de la Berlinale ya en su haber, y el público local respondió con una energía que el propio elenco no esperaba.
El camino de Narciso hasta los cines paraguayos no fue silencioso. La película debutó en la sección Panorama de la 76ª edición del Festival Internacional de Cine de Berlín en febrero, donde se alzó con el Premio de la Crítica Internacional, y aterrizó en Asunción con toda esa expectativa encima.
La historia sigue a Narciso Arévalos, un joven locutor apasionado por el rock and roll que regresa de Buenos Aires a la Asunción de 1959, bajo el peso del régimen de Alfredo Stroessner. Su presencia en una radio local lo convierte en símbolo de libertad y deseo en una sociedad que castiga exactamente eso. Inspirada en la novela de Guido Rodríguez Alcalá y en hechos reales, la película fue rodada íntegramente en Asunción y es una coproducción de siete países.

La avant-première en el Cinemark del Paseo La Galería reunió a gran parte del elenco: Diro Romero, Manuel Cuenca, Margarita Irún, Arturo Fleitas, Natalia Cálcena, Belén Vierci y la participación especial del argentino Nahuel Pérez Biscayart. Fue el propio Arturo Fleitas quien mejor resumió la noche: “El público uruguayo mira la película casi con microscopio y es un poco más frío. En cambio, acá es muy fuerte sentir esta energía paraguaya. Por primera vez pasé la experiencia de sentir que todo el público estaba ahí, tirando para arriba.”
La recepción internacional también acompañó. La prensa especializada la describió como un thriller político claustrofóbico donde lo íntimo se vuelve político y lo político se vuelve íntimo, con una fotografía que sumerge al espectador en una Asunción oscura y densa, muy lejos de la siesta eterna con la que suele retratarse la época.
Martinessi, que con Las Herederas (2018) ya había ganado dos Osos de Plata en Berlín, construyó con Narciso una película que no busca denunciar de forma literal sino sugerir, incomodar y dejar preguntas abiertas. “No es solo una película histórica”, dijo el director al recibir el premio. “Es una memoria proyectada hacia adelante.”

