La interna del Partido Liberal Radical Auténtico entró en zona caliente y quedó totalmente expuesta en el programa “La Tribu” de la 650 AM, conducido por Mina Feliciangeli, donde se enfrentaron cara a cara los tres aspirantes a la presidencia del partido: Alcides Riveros, Dionisio Amarilla y Alfredo Jaeggli.
El debate fue todo menos tibio. Hubo exposición directa, diferencias marcadas y una disputa clara por el liderazgo de una de las fuerzas políticas más tradicionales del país. Cada uno jugó su carta, pero fue Alfredo Jaeggli quien encendió la conversación con propuestas que ya generan fuerte repercusión.
Con su estilo frontal, el ex senador insistió en la necesidad urgente de reconstruir la unidad del partido, pero dejó en claro que eso solo será posible con una reorganización profunda. Apuntó directamente al sistema de subsidios, cuestionándolo, y propuso que esos recursos sean destinados a una cuenta institucional que permita fortalecer la estructura partidaria desde adentro.
Pero el momento que más ruido generó fue su planteamiento de otorgar un subsidio a los electores el día de votación, sugiriendo un monto mínimo de 100.000 guaraníes como incentivo para la participación. Una idea que ya divide opiniones dentro y fuera del partido.
Jaeggli también abordó la polémica sobre la pérdida de investidura y dejó una definición política sin vueltas: los candidatos a la presidencia de la República deben surgir del propio Partido Liberal Radical Auténtico, reforzando la identidad liberal como eje central.
Además, recordó el peso electoral del partido, señalando que cuenta con aproximadamente 1.800.000 afiliados, un número que —bien articulado— podría ser determinante en el escenario nacional.
Por su parte, Alcides Riveros y Dionisio Amarilla también dejaron claras sus posturas, marcando diferencias en el modelo de conducción, la estrategia política y el rumbo que debe tomar el partido. Sus intervenciones reflejaron que la interna no solo es una competencia de nombres, sino una disputa de visiones.
El resultado fue un debate cargado de tensión, propuestas fuertes y mensajes directos a la dirigencia y a las bases. La carrera hacia el directorio liberal entra así en su etapa más intensa, con tres figuras que buscan quedarse con el control y redefinir el futuro del partido.
En VentaneandoPy, donde todo pasa y todo se cuenta, la política también se vive en modo alto voltaje: cuando hay poder en juego, el espectáculo está garantizado.

