En Paraguay, PayPal sigue sin funcionar plenamente. Si bien los usuarios pueden usar la plataforma para pagar o enviar dinero al exterior, no existe la posibilidad de recibir fondos ni mantener saldo en las cuentas locales. La pregunta es inevitable: ¿por qué el país continúa al margen de este servicio que en gran parte del mundo ya es cotidiano?
La explicación está en la propia estructura del sistema financiero paraguayo. Durante años, PayPal debía operar a través de Bancard, lo que significaba aceptar condiciones poco favorables. El ministro de Economía reveló que las comisiones que imponía esta empresa alcanzaban entre el 8 y el 10 %, un costo que terminó alejando a la compañía y bloqueando cualquier avance. A esto se suma un mercado de pagos muy concentrado y con escasa competencia, lo que dificultaba el ingreso de actores internacionales.
La situación comenzó a cambiar con la entrada en vigor de la nueva Ley de Servicios de Pagos, que otorga al Banco Central un rol regulador y busca abrir el ecosistema a más jugadores. Con esta normativa, Paraguay empieza a ofrecer un escenario más transparente y competitivo, condiciones que podrían allanar el camino para que PayPal finalmente se instale de manera oficial.
En este contexto, el presidente Santiago Peña aseguró que su gobierno no detendrá los esfuerzos para traer la plataforma al país. Incluso, en un gesto simbólico, le prometió a un creador de contenidos local: “Vamos a traer PayPal a Paraguay, te prometo”. Una declaración que refuerza las expectativas de que, más temprano que tarde, los paraguayos puedan acceder plenamente a uno de los servicios de pago digital más utilizados del mundo.

