Miley Cyrus emerge como la nueva musa de Maison Margiela en una campaña FW25 que marca un hito para la maison. Por primera vez, la marca abandona su tradición de evitar rostros famosos y convierte a Miley en la protagonista absoluta de esta narrativa visual, filmada por el icónico Paolo Roversi. En una serie de retratos desnudos, su cuerpo se cubre únicamente con “bianchetto”: pintura blanca que reinterpreta la técnica clásica de Margiela para convertirla en un lienzo viviente.

La estética es minimalista, casi ritualística. Brain Storm: con cejas blanqueadas, rizos naturales y ojos que capturan sin palabras, Miley encarna una dualidad: frágil y poderosa, sensual y conceptual. Su presencia se funde con piezas emblemáticas como las Tabi boots y el bolso 5AC —iconos de la casa reinterpretados con elegancia descarnada.

La colección va más allá de la provocación: celebra el desvestir para redescubrir. Prendas utilizables, con signos de uso visible, costuras invertidas y presencia de historia, hablan de la belleza de lo reparado y lo reciclado. Cyrus no solo posa; habita el espíritu más puro de Margiela.



