La cantante Keila Sandoval, conocida como Kaese, estaba lista para uno de los momentos más grandes de su carrera: ser la telonera del concierto de Shakira. La noticia, comunicada por la producción de G5Pro y Patagonia, la llenó de emoción. Kaese celebró públicamente el logro, reunió a su equipo, preparó músicos, coreografías e incluso invitó a su padre, un artista con amplia trayectoria nacional, para acompañarla en esta oportunidad única.
Pero la historia dio un giro inesperado.
A pocas horas del show, Kaese lanzó un comunicado que dejó a todos sorprendidos: se bajaba del concierto. La artista aseguró que la producción “jugó con su tiempo y con el de todo su equipo”, denunciando cambios, desorganización y situaciones que, según ella, la hicieron pasar un muy mal momento.
Kaese fue clara al aclarar que su decisión no tiene nada que ver con Shakira, a quien admira profundamente. Su molestia apunta exclusivamente a la organización del evento, que dice no respetó ni su trabajo ni el esfuerzo del talento nacional.
El comunicado encendió las redes y abrió la conversación sobre el trato a los artistas locales en grandes espectáculos internacionales. Kaese, firme y transparente, cerró con un mensaje que resonó entre sus seguidores: “Ya basta de jugar con los talentos nacionales”.

