Britney Spears, de 43 años, compartió un mensaje profundamente personal en su cuenta de Instagram, revelando que su matrimonio con Sam Asghari se sintió como “una falsa distracción” durante uno de los momentos más dolorosos de su vida: el distanciamiento de sus hijos, Sean Preston y Jayden James, durante tres años
La estrella pop relató que estaba incomunicada con sus hijos, sin poder llamarlos ni enviarles mensajes. En ese contexto, se refugió en la negación y en lágrimas como mecanismos de supervivencia. Aunque estaba casada, esa unión le sirvió principalmente para sobrellevar el dolor

Sobre su proceso de sanación, Spears expresó: “Sé que estoy sanando porque tengo hambre de nuevo, como un niño o bebé… tengo tanta hambre que duele, y cuando como, es como si fuera la primera vez en mi vida”. También admitió que, aunque amaba su hogar, había demasiado abuso y trauma acumulado, y agradece por cosas simples como la comida

Esta publicación surge luego de que Spears se volviera a reunir con su hijo Jayden, de 18 años, luego del mutuo distanciamiento. Al parecer, están reconstruyendo su vínculo lentamente. Mientras tanto, su hijo mayor, Sean, se mudó a Hawái con su padre, Kevin Federline, en 2023


