Carolina Herrera presentó su colección Primavera/Verano 2026 en la Plaza Mayor de Madrid, en un gesto simbólico al trasladar por primera vez su desfile principal fuera de Nueva York. Bajo la dirección creativa de Wes Gordon, la marca tejió una narrativa que mezcla el esplendor del Siglo de Oro español con la vibra rebelde y colorida de los años 80 madrileños.
La pasarela fue una explosión de color: lilas, amarillos intensos, rosas y contrastes atrevidos, con estampados florales monumentales, lunares vintage, encajes geométricos y volúmenes dramáticos. Se destacaron también los volantes exagerados y piezas que reinventan clásicos, como la camisa blanca, llevándola a nuevas formas y asociaciones.
Más que moda, la colección se siente como un homenaje a Madrid: a su historia, a sus plazas, a sus fiestas y tradiciones artesanales. Es una Herrera que mira hacia adelante sin dejar atrás sus raíces, celebrando la feminidad, la herencia cultural y la alegría visual.

























