Un verdadero paraíso natural frente a Surubí’i Limpio estaría siendo escenario de una práctica alarmante. Vecinos denuncian que en la Isla San Francisco se registran incendios provocados de manera frecuente, presuntamente por pescadores y canoeros que queman pastizales para obligar a los animales a salir de sus cuevas y cazarlos.
La isla es hogar de una importante diversidad de fauna: aves silvestres, capibaras y árboles nativos que forman parte del ecosistema ribereño. Cada foco de incendio no solo arrasa con la vegetación, sino que deja sin refugio a especies que dependen de este hábitat.
Según relatan los denunciantes, pese a intentos de intervención con la Prefectura, no lograron frenar la situación. También señalan falta de respuesta del Ministerio del Ambiente y Desarrollo Sostenible (MADES), autoridad encargada de la fiscalización ambiental.
La pregunta es clara:
¿Quién protege la fauna de Surubí’i Limpio?
¿Quién responde por los incendios reiterados?
Las quemas intencionales pueden constituir delitos ambientales y representan una amenaza directa al equilibrio natural de la zona.
Desde #VentaneandoPy ponemos el foco en esta denuncia ciudadana y exigimos respuestas. Porque el humo pasa… pero el daño puede ser irreversible.

