Durante la Semana de la Moda de Milán, Meryl Streep sorprendió al público al aparecer en pleno desfile de Dolce & Gabbana interpretando a su icónico personaje Miranda Priestly para una escena del esperado The Devil Wears Prada 2. A su lado estaba Stanley Tucci, retomando el papel de Nigel Kipling, y juntos ocuparon los asientos frontales como si realmente estuvieran viviendo el mundo ficticio de la película.
Streep lució un trench vinílico de la casa de moda, gafas características del personaje y una actitud que mezcló ficción con realidad. La producción confirmó que la escena fue parte del rodaje oficial del filme en Milán, incorporando ese desfile real como escenario narrativo. El público asistente vivió un momento que pareció sacado directamente de la pantalla.
El desfile presentó la colección primavera-verano 2026 de Dolce & Gabbana, con propuestas que reinterpretan el pijama como prenda urbana, transparencias, encajes, cuero y accesorios llamativos como bolsos de pelo sintético y tacones inesperados. En paralelo, la dirección del desfile invitó a cuestionar las fronteras entre lo íntimo y lo público, entre poder y seducción.
Otro detalle sorprendente fue la presencia de Anna Wintour, editora emblema que inspiró el personaje de Priestly, sentada frente a Streep en la pasarela. Este encuentro pareció una metáfora visual entre fusión de realidad y ficción, entre moda y cine.
La secuela, que reunirá también a estrellas del reparto original como Anne Hathaway y Emily Blunt, se espera que se estrene el 1 de mayo de 2026.

