Jenna Ortega llegó a la alfombra roja de los Emmys con un look que no pasó desapercibido: top bordado con gemas multicolores y perlas sobre una falda negra con abertura, conjunto de Givenchy de la colección otoño/invierno 2025 diseñada por Sarah Burton. El estilismo fue obra de Enrique Melendez, que logró equilibrar lo dramático con elegancia pura. Ortega complementó con labios granate intenso, ojos ahumados y cabello recogido con suave onda al final, dejando todo el protagonismo al bordado brillante del top.

El vestuario combina con su estilo habitual, marcado por lo gótico-romántico, pero esta vez con una vuelta: brillo estratégico sin perder misterio. No la nominaron este año, pero Ortega demostró que no necesita estar en competencia para dar espectáculo. Su presencia en la alfombra fue un recordatorio de que la moda en eventos grandes puede ser artística, arriesgada y personal, todo al mismo tiempo.

