Rodrigo Coronel, mejor conocido como el “Chipero Cheto”, volvió a dar de qué hablar con su estilo extravagante. Esta vez apareció en la disco Lux, nada menos que en una limusina Hummer y vestido con esmoquin, como toda una celebridad.
Allí lanzó su polémica propuesta: que la chipa, patrimonio cultural del Paraguay, deje de ser solo un clásico de cancha y se convierta también en un snack de lujo en discotecas y bares exclusivos.

“Así como pedimos sushi o tapas, también deberíamos pedir una buena chipa en la disco”, expresó, desatando el debate.
Mientras algunos celebran la idea como una reinvención con orgullo nacional, otros sostienen que la chipa debe quedarse en su lugar de origen: la cancha.

Lo cierto es que el “Chipero Cheto” ya logró lo que buscaba: poner a la chipa en boca de todos, ahora también con luces, champán y limusina.

