Alfredo A. Jaeggli, socio fundador, recibe cinco años de suspensión y genera debate entre socios y referentes históricos.
El Club Centenario está en el centro de la atención tras la decisión de extender por tres años más la suspensión al socio fundador Alfredo A. Jaeggli, acumulando un total de cinco años de sanción, luego de un reclamo relacionado con 20 años de tranquilidad y reconocimiento histórico. La medida fue adoptada el 12 de diciembre.
Jaeggli no es un socio cualquiera: es socio fundador, hijo de uno de los fundadores y financista histórico del club. Según distintas fuentes consultadas, la sanción derivó en que se viera obligado a renunciar a un derecho que le correspondía, generando un amplio debate sobre el manejo interno del club.
El caso despertó cuestionamientos entre socios y observadores, quienes consideran que la medida fue desproporcionada y reclaman un diálogo más abierto dentro de la institución. También se destacó que los 32 mil socios del club no se han pronunciado públicamente sobre la sanción, lo que ha sumado más polémica.
Algunos sectores señalan la necesidad de un reinicio institucional, con revisión de normas, sanciones y mecanismos internos de resolución de conflictos, para asegurar mayor transparencia y respeto a los socios fundadores.
El episodio de Jaeggli abre un debate sobre tradición, derechos de los socios y decisiones internas, sin dejar de lado la historia y los valores de una institución que cumple 88 años.

