El príncipe William y la princesa Kate dejarán Adelaide Cottage para instalarse en Forest Lodge, una mansión de ocho habitaciones ubicada en Windsor Great Park que se perfila como su residencia definitiva. El Palacio de Kensington confirmó que la mudanza se concretará en los próximos meses.
El cambio no solo implica una nueva dirección para los príncipes de Gales. Dos familias que vivían en casas adyacentes a la nueva propiedad fueron invitadas a dejar sus hogares. Según fuentes cercanas, no se trató de desalojos formales, ya que estas familias fueron reubicadas en alojamientos similares o incluso superiores dentro del mismo parque.
Forest Lodge es una residencia histórica valuada en unos 21 millones de dólares, que ofrece mayor privacidad, amplios espacios y cercanía con el colegio Lambrook, donde estudian los hijos de William y Kate. Los príncipes cubrirán personalmente los gastos de remodelación, sin afectar al erario público.
Este traslado marca una nueva etapa para la pareja real, enfocada en una vida más privada y en el bienestar de sus hijos, aunque también ha generado debate sobre el costo humano y social de algunas decisiones de la familia real.

