El GP de Miami volvió a demostrar que la Fórmula 1 no es solo velocidad: es espectáculo, glamour y figuras de nivel mundial. Y esta vez, el gran protagonista fuera de pista fue Lionel Messi, quien tras el Clásico del Sol apareció en el Autódromo Internacional de Miami junto a Antonela Roccuzzo y sus hijos.
El capitán argentino recorrió el paddock como invitado de honor y se metió de lleno en el mundo de la máxima categoría. Su paso por el box de Mercedes-AMG Petronas Formula One Team fue uno de los momentos más comentados, incluso animándose a subirse a uno de los monoplazas en una imagen que rápidamente se volvió viral.
Pero el momento que más captó la atención fue su nuevo encuentro con Franco Colapinto. El joven piloto de Alpine F1 Team, que largará desde una histórica octava posición, vuelve a coincidir con el “10” en un cruce que ya simboliza el presente y futuro del deporte argentino.
Dos mundos, una misma escena: Messi en la Fórmula 1 y un GP que tuvo de todo… dentro y fuera de pista.

