Una noche de brillo, cámaras y expectativa se vivió en Asunción con el avant-première de Narciso, la nueva apuesta del cineasta paraguayo Marcelo Martinessi, que ya empieza a generar conversación dentro y fuera del país.


La cita fue en Paseo La Galería, donde la alfombra roja reunió a figuras del espectáculo, referentes culturales y al equipo completo del filme. Entre flashes y miradas cómplices, quedó claro que no se trata de un estreno más, sino de una película que viene a incomodar, provocar y dejar huella.
Desde este jueves, el público podrá verla en todos los cines del país.
Una historia que impacta
Ambientada en 1959, en pleno régimen autoritario, la película sigue a Narciso, un joven rebelde que regresa al país con la energía del rock & roll y termina sacudiendo a toda una sociedad conservadora.
Pero todo cambia tras un último show… cuando su cuerpo aparece completamente quemado. A partir de ahí, la historia se convierte en un viaje oscuro donde salen a la luz secretos, tensiones y silencios que muchos prefieren no enfrentar.




Un cine más arriesgado
Lejos de Las herederas, Martinessi apuesta esta vez por una narrativa más intensa, con actuaciones teatrales y una estética inspirada en el cine noir.
El propio director lo define como un “caos”… pero un caos que atrapa.
La película toma elementos de la obra de Guido Rodríguez Alcalá y los transforma en un relato que conecta pasado y presente, dejando una pregunta incómoda: ¿cuánto de esa historia sigue vigente hoy?






Antes incluso de su estreno comercial, Narciso ya pisa fuerte a nivel internacional: compite en el Festival de Cine de Montevideo, donde tuvo dos funciones con gran recepción.
El actor Arturo Fleitas destacó la dureza del lo rodaje y el orgullo de formar parte de un proyecto que apuesta por contar historias desde otro lugar.
Lo que viene
Con este estreno, el cine paraguayo suma una propuesta potente, diferente y sin miedo a incomodar.
Narciso no busca gustar a todos…
busca que nadie salga indiferente.



