La tradición paraguaya se pone modo premium… y también callejero. Así llega Rodrigo Coronil, conocido como el “Chipero Cheto”, con una movida que ya está dando de qué hablar en la capital.
Su marca, Chipas Don Pipo, nacida en Coronel Bogado, prepara su llegada a Asunción con varias sucursales tras el insistente pedido de clientes que ya no querían viajar kilómetros para probar lo que muchos consideran un fenómeno nacional.

El boom no es casual. La reconocida guía gastronómica TasteAtlas posicionó a Chipas Don Pipo como una de las mejores chipas del mundo, elevando este clásico paraguayo a otro nivel y poniendo el nombre del país en el mapa internacional.
Pero Coronil no viene solo con locales. Viene con una idea que rompe esquemas.
Además de sus tiendas físicas, el “Chipero Cheto” planea vender chipas en colectivos, puntos clave de la ciudad… y hasta desde autos de alta gama. Sí, leíste bien: lujo y tradición en una misma propuesta.
Una jugada audaz que mezcla lo popular con lo exclusivo, y que busca redefinir cómo se consume la chipa en Asunción.
Porque acá no solo se trata de sabor… se trata de experiencia. Y todo indica que esta llegada va a encender el debate —y el apetito— en la capital.

