El crecimiento de las ciudades ya no es una proyección lejana, es una realidad que exige decisiones hoy. Así lo sostiene el urbanista paraguayo Arq. Sotomayor, quien señala que el nuevo modelo de desarrollo promovido por la Organización de las Naciones Unidas marca el camino que los países deben empezar a recorrer.
La cifra impacta: para 2050, casi el 70% de la población mundial vivirá en entornos urbanos. Ante este panorama, la ONU impulsa ciudades compactas, planificadas y sostenibles, con una densidad mínima recomendada de 15.000 habitantes por kilómetro cuadrado para evitar el crecimiento desordenado y el colapso de infraestructura.

Un punto clave es entender que densidad no significa hacinamiento. Desde ONU-Habitat se insiste en que una concentración bien diseñada mejora servicios, optimiza el transporte público y reduce el consumo energético. El problema no es cuántas personas viven en un espacio, sino cómo se organiza ese espacio.
Además, el modelo busca frenar la expansión suburbana de baja densidad y la dependencia extrema del automóvil, apostando por ciudades más eficientes, caminables y con menor impacto ambiental.
Para Sotomayor, otro eje fundamental es la vivienda como derecho. Garantizar acceso a hogares adecuados y asequibles requiere políticas públicas sólidas y visión a largo plazo.
De vuelta en Asunción, el urbanista plantea una pregunta directa: ¿estamos preparados para planificar la ciudad del futuro? Porque el verdadero reto no es crecer, sino hacerlo con inteligencia y calidad de vida.

