La ídola argentina Tini Stoessel deslumbró en Futttura, su esperado festival, ante 35 mil fanáticos que colmaron Tecnópolis el sábado 25 de octubre. Luego de la suspensión por lluvias el día anterior, la artista volvió al escenario con una puesta impresionante que combinó luces, coreografías y emociones intensas.
“Futttura” no fue un recital más. Fue un viaje por todas las etapas de la carrera de Tini: desde la recordada Violetta, pasando por la explosiva La Triple T, hasta llegar a la mujer madura y sensible que hoy se abre al público con Un mechón de pelo, su disco más íntimo y personal.
A las 21:20, la estrella descendió desde las alturas sobre una plataforma iluminada mientras sonaba El cielo, desatando la locura entre sus seguidores. Vestida de negro y acompañada por 32 bailarines, Tini protagonizó un despliegue visual al nivel de los grandes shows internacionales.
Entre los momentos más emotivos, se proyectaron imágenes de su paso por Disney mientras interpretaba Mi mundo. Con lágrimas en los ojos, agradeció a sus fans:
“Gracias por acompañarme en todas mis versiones”.
La escenografía fue una verdadera obra de arte, con un arco grecorromano de 18 metros y una plataforma giratoria traída desde Alemania. Cada detalle de Futttura reflejó evolución, fuerza y una conexión genuina con el público.
El cierre, con Pa’ y Carne y hueso, dejó en claro que Tini atraviesa su mejor momento artístico. Entre aplausos y emoción, el público vivió un show inolvidable.
“Futttura” fue más que un concierto: una historia contada a través de la música, donde Tini mostró que crecer también puede ser un acto de amor propio y arte puro.

