Rodrigo Coronil, mejor conocido como el chipero cheto de Coronel Bogado, no quiso quedarse fuera del escándalo que tiene en vilo a la farándula nacional: la presunta infidelidad a Betha Borba, reina de belleza y futura esposa del mediático Jorge Escobar. Como todo buen opinólogo con cuenta de Instagram, lanzó su sentencia con sabor tradicional: “De los cuernos nadie se salva, pero el amor es más fuerte”, dejando claro que hasta las chipas tienen más estabilidad que algunas relaciones.
Pero Coronil no solo habló de sentimientos; también sacó a relucir su olfato empresarial. Según él, todo este drama previo al casorio podría ser una movida calculada para atraer marcas, conseguir auspiciantes y montar una boda a puro canje. “Es raro, demasiado show antes del sí. Para mí es marketing disfrazado de drama. Así cualquiera se casa sin poner un guaraní”, disparó con más picardía que queso paraguay.
A pesar de sus sospechas, el chipero no guarda rencor. Al contrario, ofreció su contribución con sabor nacional: “Me sumo como sponsor. Ese día les mando canastas de chipas para que al menos coman con amor, aunque estén peleados con la verdad”, remató. Así, entre hornos, rumores y sarcasmos, Rodrigo Coronil se convierte en otro protagonista inesperado del casamiento más hablado del año.

