La ministra de la Juventud, Salma Agüero, quedó en el centro de la polémica tras manifestar en redes sociales su desacuerdo con la movilización organizada por jóvenes el pasado domingo en contra de la corrupción.
Contradictoriamente a su rol institucional, Agüero difundió publicaciones en las que buscó desacreditar la protesta, siguiendo la línea del discurso oficialista. Incluso compartió un video previamente utilizado por sectores cartistas para acusar a manifestantes de supuestos actos vandálicos, lo que generó un fuerte rechazo, especialmente entre integrantes de la Generación Z.
La situación se dio en un contexto de tensión, marcado por la represión policial del domingo que dejó alrededor de 30 jóvenes detenidos por un día. Posteriormente, la Fiscalía ordenó su liberación al no encontrar pruebas suficientes para sostener las acusaciones.
El posicionamiento de la ministra fue ampliamente cuestionado en redes sociales, donde se le señala por no haber acompañado a los jóvenes en sus reclamos y, por el contrario, alinearse con un discurso que los criminaliza.

