Guida Gang: la leyenda que nació cuando el fútbol le cerró la puerta. Desde Jukyty al mundo, Raúl Guida, conocido como Guida Gang o El Jordan Boy, parecía destinado a brillar en el fútbol paraguayo. Jugó en Cerro Porteño, en Sol de América y tenía todo para apuntar alto, hasta que el cuerpo empezó a traicionarlo. A los doce años sufrió una doble fractura expuesta, a los quince una rotura de cadera. Pero no fueron las lesiones las que lo alejaron definitivamente de las canchas, sino el desencanto con un sistema marcado por acomodos y la hipocresía, donde muchas veces el talento real no alcanza.
De ese desencanto nació la música. Con un teclado viejo y el corazón roto, empezó a grabar por su cuenta, sin que nadie apostara por él. Fue de abajo, solo, hasta que el tema “Un Beso Frío” lo puso en el mapa y abrió el camino para compartir escenario con ídolos como Los Pibes Chorros. Hoy, su nombre ya suena con fuerza dentro de la cumbia y el trap.
Su último lanzamiento, “Re Colgado”, lo unió con Ariel “El Traidor” Salinas, leyenda viva de la cumbia villera. La canción nació de una noche frente al piano, con más dolor que recursos, pero con la certeza de que tenía algo que gritarle al mundo. “Capaz no fue en el fútbol, pero fue en la música. Y el sueño se está cumpliendo”, afirma Guida.
Lejos de los managers fantasmas y las letras prestadas, escribe, graba y produce lo que vive. Su sonido mezcla cumbia, trap y calle, y lo proyecta como una voz auténtica de su generación. Guida Gang ya no necesita demostrar nada: está en la casa, y llegó para quedarse.

