Ricky Martin volvió a Paraguay… y lo hizo como solo él sabe: con energía, carisma y un espectáculo que no dio respiro.
El Jockey Club Paraguayo fue escenario de una noche intensa, donde el artista puertorriqueño reconectó con su público tras más de una década, desatando euforia desde el primer minuto.
A las 21:20, con un look negro intervenido con brillo, Ricky apareció en escena con “Pégate”, marcando el inicio de un recorrido explosivo por sus grandes éxitos. El ritmo subió con “Adrenalina” y se equilibró con momentos más íntimos como “Vuelve”, demostrando su capacidad de llevar al público del baile a la emoción en segundos.

Pero más allá del show, hubo conexión real.
“Asunción, eres un vicio”, lanzó el artista, en un guiño directo a un público que respondió con ovación constante.
El tramo final fue puro impacto: “Livin’ la vida loca” y “La copa de la vida” convirtieron el predio en una fiesta total, con miles de personas cantando y moviéndose al mismo ritmo.
Acompañado por una banda sólida y un cuerpo de bailarines internacionales, Ricky Martin reafirmó su lugar como uno de los grandes showman de la música latina.
El cierre, entre papelitos plateados y aplausos interminables, dejó una promesa clara: el regreso no tardará tanto… y vendrá con nueva música.


